Hoy jueves ha salido la noticia, primero en la prensa egipcia y luego en la española, de nuestro hallazgo de un enterramiento intacto de la dinastía XVII, ca. 1600 a. C., con un ataúd tipo “rishi” en la cámara sepulcral. En realidad el hallazgo se produjo el lunes día 10, pero había que esperar a la comunicación oficial por parte del Ministerio de Antigüedades. A partir del próximo martes, cuando dejemos de excavar y estemos estudiando y organizando los materiales hallados, el plan es contar poco a poco, en detalle, cómo fue el hallazgo, cómo es el ataúd, cómo progresa su limpieza y restauración, etc.
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Carlos toma notas en su cuaderno de campo.
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Chemi prepara las fotos de final de excavación en su zona del sector 10 Norte.
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Rais Ali lleva las cuentas y listado de trabajadores.
Pasados ya unos días del hallazgo y pronunciados ya algunos brindis con el equipo, poco a poco vas recolocando las cosas en su sitio. Por un lado, vas digiriendo el hallazgo y apreciando su relevancia en toda su magnitud. Por otro lado, pasada la emoción, comienzas a darte cuenta que un hallazgo no lo es todo, que hay muchas cosas igual o más importantes, tanto dentro del proyecto, como fuera. En realidad, si no hubiéramos descubierto este ataúd, la campaña hubiera sido un éxito igualmente, teniendo en cuenta la excavación en sí misma, la restauración de la tumba de Djehuty, el estudio de su Libro de los Muertos, el estudio de las momias de aves en el pozo de Hery, etc. Y fuera del proyecto, pues lo verdaderamente importante, como la familia, los amigos…
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Roxie le da vueltas a la cabeza…
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Nacho topografía el terreno alrededor de la excavación.
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El tractor de la excavación en primer plano.
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Carlos y José Miguel llevan al día sus cuadernos de excavación.
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Javier documenta en video cómo Nieves limpia las paredes del pasillo de Djehuty.
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Cajas de materiales hallados en esta campaña, perfectamente ordenados por Curro y Gude.
Pasados ya unos días del hallazgo y pronunciados ya algunos brindis con el equipo, poco a poco vas recolocando las cosas en su sitio. Por un lado, vas digiriendo el hallazgo y apreciando su relevancia en toda su magnitud. Por otro lado, pasada la emoción, comienzas a darte cuenta que un hallazgo no lo es todo, que hay muchas cosas igual o más importantes, tanto dentro del proyecto, como fuera. En realidad, si no hubiéramos descubierto este ataúd, la campaña hubiera sido un éxito igualmente, teniendo en cuenta la excavación en sí misma, la restauración de la tumba de Djehuty, el estudio de su Libro de los Muertos, el estudio de las momias de aves en el pozo de Hery, etc. Y fuera del proyecto, pues lo verdaderamente importante, como la familia, los amigos…


