El Yacimiento del Projecto Djehuty

El yacimiento

El yacimiento

El Proyecto Djehuty tiene como objetivo principal la excavación, restauración, publicación científica y divulgación de un conjunto de monumentos funerarios y enterramientos, en la colina de Dra Abu el-Naga, en el extremo norte de la necrópolis de la antigua ciudad de Tebas, hoy Luxor.

Dra Abu el-Naga se eleva justo en frente del templo de Karnak, el santuario más importante de Tebas. Su ubicación debió dotar a la colina de un marcado simbolismo, al percibir los antiguos egipcios cómo el sol se elevaba por la mañana entre los obeliscos y pilonos de Karnak y se ocultaba al atardecer tras la colina de Dra Abu el-Naga. Así, se convirtió en un lugar idóneo para que altos funcionarios construyeran sus moradas para la eternidad, lo que provocó que la densidad de enterramientos fuera aquí mayor que en otras zonas de la necrópolis.

La concesión del Ministerio de Antigüedades a la misión española tiene una extensión aproximada de 9.000 m2 en la zona central de la colina. Los enterramientos más antiguos hallados hasta el momento datan de las dinastías XI-XII, en torno al año 2000 a. C., cuando la antigua ciudad de Tebas pasó de ser una capital de provincia a ser la capital del Alto y Bajo Egipto. El nuevo estatus de la ciudad provocó que los recursos se centralizaran aquí y que los altos dignatarios de la administración central se construyeran suntuosas tumbas. En ese mismo momento, el dios local Amón pasó a ser una divinidad de carácter nacional y ligada a la monarquía, lo que tuvo como consecuencia que el templo de Karnak fuera entonces ampliado. En ese momento también se pusieron en marcha procesiones que conectaban el templo de Karnak en la orilla este con el santuario principal de la orilla oeste, dedicado a la diosa Hathor, en Deir el-Bahari.

Dra Abu el-Naga mantuvo su atractivo como lugar de enterramiento debido a su posición estratégica desde el punto de vista religioso. A ello se le sumó el carácter político, pues en torno al año 1650 a. C. los reyes de la dinastía XVII eligieron esta colina para levantar sus pirámides de adobe, y todo parece indicar que al pie de la colina se construyeron capillas dedicadas a los más distinguidos monarcas dignos de veneración.

El carácter estratégico de Dra Abu el-Naga probablemente motivó que construyeran aquí sus tumbas primero Hery y después Djehuty, dos altos dignatarios en torno al año 1500 a. C. Por esta misma razón, muchos años después, en el siglo II a. C., sus monumentos funerarios y toda esta zona de la colina se convirtió en una gran catacumba empleada para depositar momias de animales, sobre todo ibis y halcones. Los sacerdotes encargados de su almacenamiento y del culto estaban vinculados al clero del dios Thoth/Djehuty, que adopta la forma de ibis. Por otro lado, el culto a los animales parece estar asociado al culto real, estando tradicionalmente la monarquía asociada al dios Horus, que se encarna en un halcón. Así, religión y política entrelazadas hallan un asentamiento idóneo en Dra Abu el-Naga.