El Yacimiento |La Tumba de Djehuty

La cámara sepulcral de Djehuty

Una vez solucionado el problema de la caída de escombro dentro de la cámara más interna de la tumba-capilla de Djehuty, en la campaña de 2006, pudo dar comienzo la excavación de esta parte del monumento.  Además de sacar a la luz los interesantes relieves que decoraban las paredes, con escenas de los rituales funerarios celebrados en honor a Djehuty, se descubrió en uno de los lados de la cámara la entrada a un pozo funerario, de poco más de 2 x 1 m., con un brocal muy bien tallado en la roca.

El pozo funerario, que resultó tener algo más de ocho metros de profundidad, fue excavado en al siguiente campaña, en 2008. Al fondo, en uno de los lados cortos, se abría la entrada a una gran cámara, que también resultó estar llena de tierra y piedras casi hasta el techo. La entrada medía 1,00 x 1,00 m., y la cámara 5,30 x 3,45 m. y 1,55 m. de altura. De nuevo, la excavación se pospuso para el año siguiente, el 2009. Al fondo se abría en el suelo la boca de otro pozo, de dimensiones similares al primero, pero esta vez menos profundo, de sólo tres metros. Al fondo de este segundo pozo había una apertura en uno de sus lados estrechos que daba paso a una segunda cámara, la que habría sido la ‘cámara sepulcral’ de Djehuty.

La cámara sepulcral fue diseñada primero de planta casi cuadrangular, 2,70 x 2,52 m., y 1,55 m. de altura, a la que se accedía desde el segundo pozo descendiendo un escalón de 0,45 m. y a través de una entrada de algo más de 1 m. de altura, centrada en una de las paredes. Cuando las paredes se habían casi terminado de tallar, por razones que desconocemos, se decidió ampliar la cámara, para lo cual se continuó picando la pared de la izquierda y la del fondo unos 0,95 m. cada una, quedando ahora el vano de entrada descentrado en la pared.

La versión que tiene Djehuty del Libro de los Muertos, es decir, la selección de capítulos que se hizo para él, es especialmente relevante para el estudio de este conjunto de textos religioso-funerarios, pues es en época de la reina Hatshepsut cuando se confecciona el corpus . Anteriormente se escribían unos pocos capítulos aislados en las telas de lino que envolvían a las momias, y es ahora cuando comienza a escribirse un mayor número de capítulos y en otras superficies, como el papiro. Así, la cámara sepulcral de Djehuty contiene uno de los ejemplares del Libro de los Muertos más antiguos y extensos que se conservan. Cabe resaltar que entre ellos se encuentra, atestiguado por primera vez, el Capítulo 125, que describe el juicio final del difunto, durante el cual ha de defender su inocencia de los cargos/pecados que se le imputan ante el tribunal divino y ante Osiris, el juez supremo.