Informe campaña 2025

MISIÓN HISPANO-EGIPCIA EN DRA ABU EL-NAGA NORTE (TT 11–12)

24ª CAMPAÑA

11 de enero – 26 de febrero

2025

Director: Dr. José M. Galán
Director General de Antigüedades del Alto Egipto: Dr. Abdel Gafar
Director General de Antigüedades del West Bank: Dr. Bahaa Abdel Gaber
Coordinador de todas las misiones arqueológicas en el West Bank: Ramadan Ahmed Ali
Inspectores de arqueología: Kirolos Wagdy y Mohamed Sayed
Inspectora de conservación: Asmaa Said Abu al-Hasan
Rais: Ali Farouk el-Qiftauy

Miembros del equipo:

  1. Emilio Abad – Arqueólogo
  2. Ainara Acebo – Arqueóloga
  3. Bettina Bader – Especialista en cerámica
  4. Zulema Barahona – Especialista en cerámica
  5. Teresa Bardají – Geóloga
  6. Francisco Bosch – Egiptólogo, arqueólogo
  7. Soledad Cuezva – Geóloga
  8. Ignacio Forcadell – Arquitecto
  9. Carolina Gómez – Especialista en escaneado 3D
  10. María González – Especialista en cerámica
  11. Jesús Herrerín – Antropólogo físico
  12. Miguel Ángel Hervás – Arqueólogo
  13. Laura Huertas – Egiptóloga, arqueóloga
  14. Salima Ikram – Egiptóloga, arqueóloga
  15. Miguel Ángel Navarro – Conservador
  16. Marieta Núñez – Especialista en escaneado 3D
  17. Ana Oliveira – Arqueóloga
  18. David Pérez – Arqueólogo
  19. María Pía Rodríguez – Conservadora
  20. Carmen Ruiz – Epigrafista
  21. Sergio Sánchez – Geólogo
  22. Miguel Sánchez – Paleopatólogo
  23. José Miguel Serrano – Egiptólogo, epigrafista
  24. Marisol Solchaga – Egiptóloga, arqueóloga
  25. Javier Trueba – Fotógrafo

AGRADECIMIENTOS

El Consejo Supremo de Antigüedades (SCA) en El Cairo ha sido sumamente colaborador en todos los aspectos, y estamos profundamente agradecidos al Ministro de Turismo y Antigüedades, Dr. Ahmed Issa; al Viceministro de Antigüedades, Dr. Mohamed Ismail Khaled; y al Dr. Hany Abdallah Eltayeb, Secretario del Comité Permanente y de Asuntos de Misiones Extranjeras.

En Luxor, como en años anteriores, las autoridades del Consejo Supremo de Antigüedades nos han brindado un apoyo excepcional, en particular el Dr. Abdel Gafar, Director General de Antigüedades del Alto Egipto; el Dr. Bahaa Abdel Gaber, Director del Departamento de Antigüedades en la Ribera Occidental; y Ramadan Ahmed Ali, coordinador de todas las misiones en la Ribera Occidental.

En esta campaña hemos contado con Kirolos Wagdy y Mohamed Sayed como inspectores del SCA. Ambos han sido de gran ayuda y muy cooperativos. Ha sido un honor y un placer trabajar con ellos, y les estamos sinceramente agradecidos por su colaboración.

La inspectora de conservación del SCA, Asmaa Said Abu al-Hasan, también ha demostrado ser excepcionalmente eficiente y colaboradora. Es una verdadera profesional, trabajadora y cuidadosa.

Como en campañas anteriores, el rais Ali Farouk el-Qiftauy ha desempeñado un papel esencial en el éxito de nuestro trabajo. Organiza a los trabajadores de manera impecable y demuestra una gran sensibilidad hacia la arqueología, así como hacia la conservación de los objetos y estructuras halladas. Gracias a su dedicación y energía hemos podido alcanzar nuestros objetivos.

Este año hemos empleado a unos 70 trabajadores locales. Todos han trabajado con gran dedicación y esmero, y estamos muy satisfechos con los resultados obtenidos.

La campaña de campo ha contado con el patrocinio de: El Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), El Ministerio de Cultura de España, Técnicas Reunidas, empresa española de ingeniería, Fundación Palarq para la paleontología y la arqueología.

INTRODUCCIÓN

Dra Abu el-Naga es el nombre moderno de la colina situada en la orilla occidental, en el extremo norte de la necrópolis asociada con la antigua ciudad de Tebas, que coincide con la actual Luxor. Una misión arqueológica española trabaja desde enero de 2002 al pie de la zona central de Dra Abu el-Naga, en el interior y los alrededores de las capillas funerarias excavadas en la roca de Djehuty y Hery (TT 11–12).

Hery vivió a comienzos de la Dinastía XVIII, bajo el reinado del rey Ahmose, y probablemente falleció durante el gobierno de su sucesor, el rey Amenhotep I. Es posible que estuviera emparentado con la familia real a través de su madre, Ahmes, quien es mencionada en el monumento de su hijo como “adorno(?) del rey”. El título administrativo de Hery, registrado en su capilla funeraria, era “supervisor del doble granero de la madre del rey y esposa real Ahhotep”. Este debió de ser un cargo de gran relevancia, ya que la reina Ahhotep gobernó de facto durante unos veinte años, mientras su hijo Ahmose luchaba en el norte y el sur. Las paredes interiores de su monumento funerario estaban completamente decoradas con relieves de gran calidad, siendo una de las pocas capillas funerarias decoradas que se conservan de este período, hacia el 1510 a.C.

Djehuty vivió aproximadamente cincuenta años más tarde, hacia 1460 a. C. En el apogeo de su carrera administrativa como escriba, desempeñó los cargos de “supervisor del Tesoro” y “supervisor de las obras” realizadas por los artesanos y trabajadores del metal para la reina Hatshepsut, quien reinó como rey durante unos veintidós años. Djehuty fue también “supervisor del ganado de Amón”, cargo que lo vincula con el templo de Karnak, situado en la orilla opuesta del río Nilo. Las paredes de su capilla-tumba fueron decoradas en relieve, incluso la fachada y parte de la pared lateral izquierda del patio abierto. Su cámara sepulcral está, asimismo, completamente inscrita con pasajes del Libro de la Salida al Día, más conocido como el Libro de los Muertos.

DOCUMENTACIÓN TOPOGRÁFICA

La primera semana de la campaña se dedicó al escaneado de todo el yacimiento con un escáner láser Leica BLK-360. El objetivo era obtener una imagen precisa e información topográfica del yacimiento que pudiera servir de base para el Sistema de Información Geográfica (SIG) que estamos desarrollando.

También se realizó fotogrametría de amplias zonas del yacimiento, y en particular de la capilla de ofrendas de adobe n.º 4 y de los dos pozos funerarios excavados, los n.º 39 y 42. Las estructuras y objetos descubiertos se registraron con una estación total topográfica.

GEOLOGÍA

El equipo cuenta con tres geólogos. Han estudiado la geomorfología del yacimiento e identificado y analizado huellas de lluvias ocurridas entre 2000 y 1500 a. C. También han participado en el estudio de los distintos morteros y técnicas constructivas empleadas en las capillas de ofrendas de adobe y pozos funerarios del Segundo Periodo Intermedio.

EXCAVACIÓN

En lo alto de la colina

Existe un sector dentro del yacimiento situado en la parte superior de la colina, conocido como “Sector 6”, que nunca fue ocupado por las casas del poblado moderno de Dra Abu el-Naga (demolido en 2006/07). En la campaña anterior ya se comenzó a retirar la capa superior de nódulos de caliza redondeados y sueltos, sin matriz geológica envolvente. No contenía material alguno. También existe un gran depósito de desechos domésticos urbanos generados durante las últimas décadas de actividad de las viviendas colindantes. Contiene proporciones elevadas de envases de plástico, tejidos, fragmentos de cerámica contemporánea, latas de conserva y trozos de botellas de vidrio, entre otros residuos industriales. Todos estos depósitos debieron formarse durante las últimas décadas del siglo XX.

Bajo estas dos unidades estratigráficas se encuentran tres grandes vertederos generados por la actividad arqueológica llevada a cabo más arriba en la colina durante la segunda mitad del siglo XX. Estas capas son muy profundas, y sólo en algunas zonas se ha conseguido alcanzar la capa de arena anaranjada que reposa sobre el gebel. Se han desenterrado grandes piedras, que ahora son visibles. El paisaje antiguo comienza a salir a la luz lentamente.

Algunos objetos merecen mención especial:
(a) Dos fragmentos de vasijas de cerámica reutilizados como recipientes para pintura funeraria, uno con restos de pigmento azul egipcio y otro con pigmento verde azulado.
(b) Dos ostraca figurativos del Reino Nuevo trazados sobre fragmentos cerámicos.
(c) Un vaso completo del Reino Nuevo.
(d) Un saco de tela con pólvora de época moderna.

También se han retirado los escombros generados por las casas más septentrionales del poblado moderno de Dra Abu el-Naga. Tras la limpieza del área, se documentó la planta de las viviendas mediante fotogrametría y estación total.

Pozo 39 y exterior del muro de cerramiento de la Capilla 3

El pozo 39 se encuentra frente a la Capilla 3. Mide 2,40 × 1,26 m y está orientado suroeste–noreste. Presenta un brocal de adobe recubierto con mortero, un pozo excavado en la roca y dos cámaras funerarias en el fondo. Probablemente fue construido durante la Dinastía XIII. Fue saqueado en la antigüedad, y en el fondo del pozo, fuera de la cámara sur, se hallaron los restos de cuatro cuerpos momificados.

Durante la campaña de 2025 se concluyó el trabajo en el interior de la cámara sur del pozo, que se había iniciado ya en la campaña anterior (2024), y se excavó por completo la cámara norte. En la cámara sur, el agua estancada provocó que los materiales de origen humano presentes en estos niveles se encontraran en muy mal estado de conservación, como es el caso del cráneo de una mujer y de unas tablas de madera sin decorar pertenecientes a un ataúd. La cerámica asociada a estos niveles presenta una mezcla de cronologías que abarca desde la Dinastía XIII hasta finales de la Dinastía XVII e inicios de la XVIII.

Se hallaron pequeños fragmentos de un ataúd datado en la Dinastía XIII, decorado con un fondo negro y bandas de color verde claro y crema. El pozo fue saqueado durante la propia Dinastía XIII y posteriormente reutilizado a finales de la Dinastía XVII o comienzos de la XVIII. En el interior de un pequeño nicho se encontraron dos piezas de madera, probablemente pertenecientes a un modelo de embarcación.

La cámara norte del pozo quedó inacabada, presentando un suelo irregular. Fue rellenada con un estrato de materiales producto de saqueos, que puede datarse en las Dinastías XXV y XXVI. En su interior se halló un fragmento de mobiliario o instrumento musical de madera. Al oeste de la cámara se localiza una abertura que comunica con una tumba excavada en la roca, correspondiente al Reino Medio. Dicha abertura fue probablemente practicada durante la construcción de la cámara y posteriormente ampliada y reutilizada por saqueadores.

Una vez finalizada la excavación del Pozo 39, se abrió una cata al sureste del muro perimetral de la Capilla 3. El área corresponde a una depresión poco profunda en el terreno, donde cayeron vasos cerámicos y adobes procedentes del muro. La cerámica hallada se fecha en la Dinastía XIII. Se recuperó un total de once vasijas completas o casi completas. Entre ellas, dos cuencos conservaban contenido: uno presentaba restos vinculados a la producción de cerveza, con una gran cantidad de cebada, mientras que el otro contenía hojas de persea. Se halló también un soporte circular de cestería destinado al transporte de vasijas, así como parte de un brazalete de marfil. Las vasijas fueron radiografiadas, lo que resultó ser un método eficaz para analizar su técnica de fabricación.

Capilla 4 y Pozo 42

La Capilla de ofrendas n.º 4, construida en adobe, fue probablemente construida a finales de la Dinastía XVII o comienzos de la XVIII. Presenta dos fases constructivas claramente diferenciadas. El diseño original seguía un esquema convencional: una estructura rectangular abierta al frente, con dos muros laterales más gruesos flanqueando la entrada. En el muro del fondo del espacio interior, posiblemente cubierto con una pequeña bóveda, habría existido una hornacina para una estela. El paramento exterior estaba recubierto por una gruesa capa de mortero y posteriormente enlucido. La capilla se erigió en asociación con el pozo situado frente a ella, el Pozo 22, cuya cámara funeraria se encuentra directamente debajo de la capilla. Este pozo presenta un brocal de adobe más ancho que el del resto de los pozos documentados en el yacimiento, y dispone de un corredor que conduce a la cámara funeraria, cuyo suelo muestra un rebaje destinado a albergar un ataúd o sarcófago. Se trata, en efecto, del pozo de mayor tamaño y complejidad de toda el área.

Una gran cantidad de vasijas cerámicas fue depositada en el suelo como ofrenda votiva en torno a la capilla original. Más adelante, en un momento impreciso aunque aún dentro de los inicios de la Dinastía XVIII, la capilla fue ampliada. La ampliación se construyó envolviendo la capilla original y sobre los depósitos cerámicos de ofrenda. El grosor de los muros laterales y del muro posterior de adobe se duplicó, y se aplicó una nueva capa de mortero y enlucido en la cara exterior. Además, se edificó un nuevo muro perimetral que dejaba un corredor alrededor de la capilla. Este corredor pudo haber estado cubierto por una bóveda, ya que durante las excavaciones realizadas en 2015 se recuperaron varios fragmentos de mortero pintado. También se construyó un muro de cerramiento que delimitaba la nueva capilla ampliada por sus lados y su parte posterior, probablemente con el fin de marcar el espacio asignado a la capilla y protegerlo ante la presión ejercida por la construcción de nuevas capillas y tumbas en la zona. En el lado suroeste, el muro perimetral quedó abierto, y se construyó una escalera de adobe para facilitar el acceso a las tumbas situadas más arriba en la colina, ya existentes en el momento de edificación de la capilla. De hecho, detrás de la capilla, en una terraza en un nivel más alto de la colina, se encuentra una tumba-saff, con una hilera de pilares que abarca toda la fachada, la cual data del Reino Medio.

La Capilla nº 4 fue construida al sureste de un pozo funerario más antiguo, el Pozo 42, construido a finales del Reino Medio, en la Dinastía XIII, y posiblemente relacionado con la tumba-saff mencionada, situada justo detrás, en un nivel superior. Cuando la Capilla 4 fue ampliada, el nuevo muro perimetral se levantó sobre el pozo, lo que indica que en ese momento el pozo ya no era visible. No obstante, en algún momento, el muro se derribó en el sector que cubría el pozo para acceder a él y proceder a su reutilización y/o saqueo. La evidencia sugiere que, si bien el pozo no estaba a la vista, al menos algunas personas sí debían conocer su existencia, lo que indica que la alteración estructural en la parte posterior de la capilla ocurrió en un lapso relativamente corto.

En tiempos recientes, la tumba-saff del Reino Medio fue incorporada como parte de una de las viviendas del poblado moderno de Dra Abu el-Naga, y el área justo encima de la Capilla 4 y el Pozo 42 se emplearon como establo para animales. Los muros de adobe de la capilla fueron reutilizados para dividir el espacio, y se construyeron nuevos muros para compartimentarlo aún más, reutilizando antiguos ladrillos de adobe con este fin. Además, se levantó un muro moderno para rellenar el vacío y reparar la sección del muro perimetral de la capilla que fue destruido en época antigua para acceder al pozo. Este muro moderno se construyó sobre el pozo, atravesando su boca, empleando para ello adobes con la impronta del sello de “El escriba real Djehuty-nefer, justificado”, cuya tumba excavada en la roca se encuentra en las inmediaciones y cuya fachada también está construida con adobes.

El Pozo 42 fue utilizado en época moderna como establo para el ganado, por lo que el relleno de su parte superior estaba compuesto principalmente por paja y tierra grisácea. Salieron a la luz materiales de distintas cronologías, entre ellos un cono funerario de Pa-wah, un anillo de fayenza inscrito y un “shabti-dedo” de época Tardía.
La boca del pozo mide 2,50 x 1,20 m, y su profundidad alcanza los 3,70 m. A media altura se encontraron numerosos bloques de piedra caliza de gran tamaño, y la tierra cambió a una tonalidad marrón-anaranjada, con una textura más fina y compactada. La cerámica hallada corresponde en su mayoría a finales del Reino Medio. El relleno parece corresponder, al menos en parte, al original, lo que indicaría que quienes reutilizaron o saquearon el pozo no lo vaciaron por completo, sino que únicamente retiraron lo estrictamente necesario para acceder a la cámara funeraria. De hecho, parte del cierre de adobe de la cámara se conserva in situ en su parte inferior.

La cámara funeraria, de 2,60 x 1,20 m, ha sido excavada solo parcialmente, y aún conserva unos 40 cm de tierra en su interior. Probablemente fue saqueada en más de una ocasión, y tanto los ataúdes de madera como los cuerpos humanos fueron fragmentados de forma severa. A través de los elementos de cultura material recuperados en su interior, se deduce que fue reutilizada al menos en tres ocasiones. Según la cerámica, el pozo fue excavado a finales del Reino Medio. En el interior de la cámara se halló un objeto que también podría fecharse en la Dinastía XIII: un cetro-was con un ojo pintado con tinta negra en ambos lados de su parte superior. Probablemente a este mismo periodo pertenezca la gran cantidad de fragmentos de ataúdes sin decoración. También se documentaron fragmentos de un ataúd tipo rishi, fechables en la Dinastía XVII o inicios de la XVIII. Por último, se halló un fragmento de una caja para shabtis de madera inscrita y un gran fragmento de una vasija cerámica decorada, ambos probablemente datables a mediados de la Dinastía XVIII, en el reinado de Amenhotep II. La cantidad de fragmentos de ataúd sugiere que en el interior de la cámara funeraria se depositaron al menos dos ataúdes, posiblemente más.

Sobre la superficie del relleno de la cámara funeraria se halló el cráneo de una mujer de unos treinta y tantos años. Muchos de los huesos rotos dispersos por la cámara parecen corresponderle. Se recuperó también un número considerable de trenzas de cabello, la mayoría agrupadas en un manojo. Estas podrían haber pertenecido a la misma mujer, aunque no es posible afirmarlo con certeza.

Cámara funeraria de Hery, TT 12.

El pozo funerario de Hery se encuentra en la sala más interna de su capilla-tumba, TT 12. El pozo tiene una profundidad de 7,50 m y presenta dos cámaras en el fondo. La cámara meridional estaba rellena de huesos de animales calcinados, mientras que la cámara septentrional permanecía casi completamente rellena de paquetes de lino, cuidadosamente atados, que contenían también huesos de animales, en su mayoría igualmente calcinados. La cámara noroeste es bastante amplia, con unas dimensiones de 3 x 6 m, y el número de momias de animales allí depositadas podría superar fácilmente el millar. Algunas de estas momias están bien conservadas, mientras que otros paquetes están sueltos, los huesos son visibles y se encuentran esparcidos sobre la superficie. Algunos paquetes contienen un solo animal, mientras que otros agrupan huesos de varios individuos. La mayoría de los animales aquí depositados son ibis y halcones, aunque también se han identificado otras rapaces. Los paquetes más pequeños contienen musarañas y pequeñas serpientes. Probablemente, todos fueron depositados hacia mediados del siglo II a.C., de acuerdo con los grafitos demóticos escritos en los muros tanto de la tumba TT 12 como de la TT 11.

Parece que se trata de un lugar de almacenamiento secundario. Probablemente fueron ofrecidos y depositados en otro lugar, y, en un momento indeterminado, se produjo un gran incendio que eventualmente fue sofocado (un grafiti demótico menciona el suceso). Los huesos calcinados fueron reunidos, envueltos de nuevo en vendas de lino y depositados en la cámara funeraria de Hery, como un lugar más seguro dentro del recinto sagrado.

Durante la campaña anterior, se escaneó la cámara noroeste con un escáner láser Leica BLK-360, con el fin de documentar la disposición actual y el estado de conservación de las momias animales. En esta campaña se excavó una zanja en la entrada de la cámara funeraria para obtener más información sobre la deposición de los paquetes e identificar las distintas fases. Los paquetes retirados fueron analizados minuciosamente y sometidos a radiografías, y todos fueron almacenados nuevamente en el pozo, esta vez en la cámara sureste.

EPIGRAFÍA EN LA CAPILLA-TUMBA DE DJEHUTY, TT 11

La documentación epigráfica ha continuado en la capilla-tumba de Djehuty, TT 11, excavada en la roca de la colina. Las paredes de la sala transversal y del área central del corredor están muy erosionadas, y es necesario el uso de luz rasante para poder ver las escenas en relieve y sus inscripciones. Inevitablemente, el trabajo avanza con lentitud, ya que se procura la máxima precisión e incluir en el dibujo hasta los detalles más pequeños. Los dibujos digitales se imprimen y luego se revisan en el lugar por un segundo epigrafista. Está previsto que la documentación epigráfica pueda darse por concluida al final de la próxima campaña.

CONSERVACIÓN Y RESTAURACIÓN

La conservación y restauración han desempeñado un papel fundamental en el proyecto desde sus inicios, hace ya veinticuatro años. En esta campaña, los trabajos se han centrado en la arquitectura de adobe, en particular la fachada de la tumba excavada en la roca perteneciente a Djehuty-nefer, supervisor del Tesoro bajo Tutmosis III (probable sucesor de Djehuty en ese cargo), y en la Capilla de ofrendas n.º 4, datada en la dinastía XVII o comienzos de la XVIII. Los adobes se consolidan con una disolución de silicato de etilo y los huecos se rellenan con morteros naturales. El equipo de conservación ha estado formado por dos restauradores españoles y una restauradora egipcia, Asmaa Said.

ANÁLISIS XRF EN EL MUSEO DE LUXOR

El restaurador Eid Mertah, del Museo Egipcio de El Cairo, se desplazó hasta Luxor con un equipo portátil de análisis XRF para estudiar la composición química de diversos objetos procedentes de las excavaciones del Proyecto Djehuty y ahora expuestos en el Museo de Luxor. El análisis se llevó a cabo en estrecha colaboración con el director del museo, Dr. Alaa Menshawy, y su equipo de conservadores. Se analizaron los siguientes objetos:

  1. Cuentas de vidrio de un collar asociado a una mujer momificada del Segundo Periodo Intermedio. Museo de Luxor n.º 1113/5. El análisis químico confirma que las cuentas son de vidrio.
  2. Placa metálica con el Ojo de Horus grabado en una cara, hallada en un cuerpo momificado de la Dinastía XXII. Museo de Luxor n.º 1604. Fabricada en estaño, con una pequeña proporción de plomo y hierro.
  3. Placas metálicas con diversos amuletos grabados, encontradas en un fragmento de cuerpo momificado de la Dinastía XXII. Museo de Luxor n.º 1112/8. Todas presentan una base de plata recubierta con una lámina de oro.
  4. Pendientes metálicos hallados en la entrada de la cámara funeraria de Djehuty (TT 11). Museo de Luxor n.º 1046/7:
    • Pendiente 1046/7-A: fabricado con una lámina de oro con aprox. 75% de oro, 23% de plata y 2% de cobre.
      • El adorno en forma de loto presenta una pasta de carbonato cálcico, restos de oropimente y trisulfuro de arsénico (As₂S₃). El oropimente se utilizó como base para la incrustación perdida, probablemente cornalina.
      • El cierre del pendiente es de una aleación distinta a la del aro, con un 69,93% de oro.
      • Se utilizó un molde interior con alta proporción de calcio y hierro.
    • Pendiente 1046/7-B: 56,23% de oro.
    • Pendiente 1046/7-C: 64,48% de oro.
    • Pendiente 1046/7-D: 73,89% de oro, muy similar al 1046/7-A.
    • Pendiente 1046/7-E: 73,98% de oro, probablemente de la misma lámina que el 1046/7-D.
    • Pendiente 1046/7-F: aleación con aprox. 96% de oro.
    • Pendiente 1046/7-G: aleación con aprox. 92,07% de oro, distinta del 1046/7-F.
    • Cinturón femenino: cuenta de aleación de electro (50% oro). El resto de cuentas son de cornalina, jaspe rojo y amazonita.
  5. Pigmentos del ataúd pintado de Iqer, dinastía XII. Museo de Luxor n.º 1050:
    • Rojo: ocre rojo (hematita), con sales de cloruro. Aplicado sobre una capa de preparación de sulfato cálcico.
    • Amarillo: ocre amarillo, también sobre la misma capa.
    • Blanco: carbonato cálcico con trazas de sales de cloruro.
    • Negro: carbono negro con sales de cloruro. En el ojo, el marco exterior se aplicó sobre la capa de preparación, luego se rellenó con pigmento blanco y finalmente se añadió la pupila negra.
    • Verde: malaquita, aplicada sobre la capa de sulfato cálcico.
    • Gris: mezcla de carbono negro y carbonato cálcico.
  6. Pigmentos de un ataúd-rishi de la dinastía XVII perteneciente a Neb. Museo de Luxor n.º 1059:
    • Amarillo: ocre amarillo, excepto en el rostro, donde se utilizó oropimente para simular pan de oro.
    • Negro del ataúd: magnetita, no carbón vegetal, que habría sido más barato.
    • Rojo: contiene sulfato cálcico (yeso).
    • Blanco de los ojos: carbonato cálcico (cal).

 

INTRODUCCIÓN

DOCUMENTACIÓN TOPOGRÁFICA

EXCAVACIÓN

Área 1. En lo alto de la colina

 

Área 2. Pozo 39 y exterior del muro de cerramiento de la Capilla 3

Área 3. Capilla 4 y Pozo 42

Área 4. Cámara funeraria de Hery, TT 12.

EPIGRAFÍA EN LA CAPILLA-TUMBA DE DJEHUTY, TT 11.

CONSERVACIÓN Y RESTAURACIÓN

 

ANÁLISIS XRF EN EL MUSEO DE LUXOR