9 febrero 2005

Trabajo de campo

En el patio de Hery, hemos seguido profundizando en la zona delante de las dos tumbas que aparecieron hace unos días, debajo de un muro de adobe. Hemos llegado al suelo, dejando al descubierto la entrada a una de las tumbas, perfectamente construida. Justo delante de la entrada ha salido a la luz una vasija de cerámica completa. El interior está lleno de escombros; pero, despejando por dentro la entrada, junto a la puerta, hemos encontrado un ushebti de madera pintado. El hallazgo de estas dos piezas tal vez sea indicio de que el suelo nunca fue expuesto. Esto puede ser de gran importancia para nosotros, pues delante de la entrada se ve ahora un pozo y, por tanto, puede que éste se salvara de los ladrones que sabemos entraron dentro de la tumba hace no demasiados años.

José Miguel ha seguido excavando el patio de entrada a la tumba que asignábamos a un tal Nebamón, pero que ahora dudamos si su propietario fue realmente Baki, debido al hallazgo de una jamba con su nombre justo a la entrada. La inscripción solicita una invocación de ofrendas “para el ka del espíritu excelente, quien cumple con su deber y hace lo que agrada a su dios local, el jefe del ganado de Amón, Baki, justificado de voz”.

En el patio de la tumba intermedia, retirando los adobes caídos del muro que la separa de la tumba de Djehuty, Gemma y Taalat han hallado la cara de un sarcófago de madera.

Trabajo de gabinete

En el interior de la tumba de Djehuty, Ana ha estado sacando fotos a los materiales principales hallados en los últimos días. Ahmed, por su parte, ha seguido consolidando las zonas más frágiles del panel lateral del vestíbulo de la tumba.

Vida cotidiana