25 enero 2012

Hoy, día 25 de enero, es el aniversario del comienzo de la revuelta en Egipto. Hoy es “el día de los mártires”, nueva fiesta nacional. El día en que parte del pueblo egipcio se levantó contra la dictadura que llevaba más de treinta años gobernando el país. No quisieron esperar a que muriera el dictador y tuvieron el valor de expresar su descontento, su rechazo al sistema y su voluntad de cambiar las cosas. Y se plantaron en las plazas de las principales ciudades, unidos, con las únicas armas que tenían, que eran sus voces.

Y eso es lo que el rais Ali y nuestros trabajadores han pretendido expresar formando una pirámide humana, pues la pirámide, según Alí, es el símbolo de la resistencia, de la permanencia en el tiempo y de la unidad de Egipto. Y así nos estaban esperando cuando llegamos al yacimiento a las siete de la mañana. Egipto quiere salir de las sombras y avanzar, progresar, y para eso hay que estar unidos y trabajar. Y como dice Alí, son los egipcios de galabeya los que tienen que luchar por el futuro de su país. Y mientras Pito espera a que el sol se levantara un poco más e iluminara con sus rayos la pirámide, hemos cantado y gritado “¡Iahia Misr!” (¡Viva Egipto!) Todos lo deseamos de corazón y esperemos que se haya escuchado, como llegó a oírse en el templo de Karnak la plegaria que Ramsés II dirigió a Amón-Ra cuando se encontraba en dificultades en plena batalla en Qadesh.

Hoy se ha unido Salima al grupo, y ha comenzado poniéndose al día de los nuevos hallazgos en la tumba de Hery, para continuar revisando materiales de campañas pasadas y pendientes de publicación. Cuando Pito terminó de fotografiar la tumba de Djehuty, Joan y Nacho se pusieron manos a la obra con su plan de reforzar el techo de la cámara mas interna. Ayer y hoy los restauradores han tenido que reubicarse en otros lugares de la tumba y dedicarse a otras tareas