24 de enero 2026

La actividad arriba de la colina sigue a buen ritmo. Como estamos retirando los estratos superiores, consecuencia del vertido moderno de piedras y tierra ladera abajo, no salen muchos materiales. Pero cuando alcanzamos el nivel justo por encima de la roca madre (“gebel”), lo que denominamos “pre-gebel”, hallamos bastante cerámica, sobre todo “beakers” de mediados de la dinastía XVIII, muchas de ellas bastante completas. La cerámica sigue siendo un aspecto de la cultura material fundamental en la excavación.

Con la llegada de Juan Sell, hemos empezado a escanear las tumbas del suroeste que fueron utilizadas hasta 2006 por los habitantes de las casas modernas para guardar animales, sobre todo palomas, y como almacén. Ninguna conserva decoración y todas están ennegrecidas por el humo de fuegos que se encendieron en su interior. En las paredes, moldeados con barro y paja, se pueden ver todavía pequeñas estructuras para palomas y para guardar grano. Esta documentación es interesante, entre otras razones, para mostrar el uso de la necrópolis también para la vida cotidiana en época moderna.