Trabajo de campo
La excavación ha marchado a un ritmo más tranquilo. El volumen de material ha sido menor que los días anteriores. Aún así, hemos encontrado una pieza maravillosa. Junto a un revuelto de huesos y lino, Tagui, uno de los obreros más destacados y que ya trabajó con nosotros el año pasado, desenterró una cabeza de un sarcófago de madera que perteneció a una niña. Sólo sus ojos fueron pintados, y ésta se conserva en perfecto estado, al igual que la madera. Muy probablemente sea de época saíta (dinastía XXVI).
Además, apareció otro fragmento de la tablilla con cuadrícula que comentamos ayer. Era la cara de uno de los colosos, por lo que parte del puzzle se va completando. La tablilla debía medir unos treinta centímetros de alto y medio metro de ancho.
Durante la excavación, el rais Ali ha estado “pringado” en cambiar la cancela de acceso a la tumba, pues para entrar y salir de ella con comodidad necesitábamos mayor amplitud. La nueva puerta mide un metro de ancho.
-
A media mañana, en el sector NE, junto a abundantes restos de momia, aparece un fragmento grande de sarcófago…
-
Tagui, el hombre que lo ha sacado, muestra orgulloso lo que sin duda será una de las piezas de esta campaña.
-
También en el sector E apareció esta pequeña pero interesante cara de cerámica.
Trabajo de gabinete
Carlos y Juan han montado una instalación eléctrica muy sofisticada para iluminar las tumbas que supera a la del hotel Marsam. Ahora podremos trabajar mejor dentro y aprovechar más el espacio.
Tomás, el geólogo, ha recorrido las tumbas observando la disposición estructural de la formación de caliza margosa, concretamente su sistema de diaclasado, es decir, el cuarteamiento de la roca. Su disposición estratigráfica resulta subhorizontal y la dirección de las diaclasas es fundamentalmente este–oeste, con disposición vertical. Esta misma orientación es la que aprovecharon los antiguos egipcios en la excavación de la roca para definir la alineación de las paredes. Las diaclasas son onduladas y rugosas, y se presentan cerradas o abiertas, con una media de un centímetro de separación y rellenas por carbonato. También muestran una reducida continuidad lateral y vertical. Todo esto supone una circunstancia muy favorable para la estabilidad del macizo rocoso y, por tanto, para la seguridad dentro de las tumbas.
-
Hoy se ha instalado una puerta más amplia y segura para facilitar el acceso y la seguridad de la tumba.
-
Delante de la nueva tienda, Alicia y Gemma se dedican a clasificar materiales.
-
Montse y José Miguel se inclinan ante los distintos fragmentos de la tablilla con el ensayo de artista.
-
Ana no sabe ya que postura adoptar para que las fotos salgan adecuadamente.


