20 enero 2013

La excavación sigue su curso, pero poco a poco la intensidad va en aumento. En el Sector 10, mientras Angie y Saabut excavaban alrededor del pozo funerario con el brocal de adobe, José Miguel y dos de sus grupos han continuado rebajando el terreno en el nivel por debajo del depósito de cerámica. Al comienzo de la mañana han hallado un plato con decoración pintada e incisa característico de la dinastía XVII, y a última hora un fragmento de un bloque de arenisca con una inscripción y figuras talladas dentro de un registro horizontal. La inscripción menciona a un personaje de relevancia llamado Intef-mesu, un nombre característico de finales de la dinastía XVII, lo que encaja perfectamente con la paleografía y el estilo con el que están talladas las figuras. Sin duda alguna, la zona promete.

Mientras, en el interior de las tumbas, los tres restauradores egipcios limpian y consolidan las paredes de Djehuty y ya han colocado de vuelta en su sitio varios de los fragmentos que hallamos en campañas pasadas y que Andrés ha reubicado. A la entrada de la tumba de Djehuty, bajo un toldo informal, Miguel Ángel trata de recomponer los fragmentos caídos del techo pintado de Djehuty. Y en una de las jaimas pequeñas, Pía trata los objetos que vamos encontrando.

A última hora de la mañana, Pía, el rais Alí y el mudir, cruzaron el Nilo para acercarse al Museo de Luxor. Allí mantuvieron una reunión con la nueva directora del museo, madam Samia, para discutir la ubicación de la vitrina con las flores y el día de su instalación. También tratamos la posibilidad de mejorar la exposición de los otros objetos procedentes de a excavación y que ya están expuestos, como la Tabla del Aprendiz y los pendientes de oro de Djehuty.