20 enero 2003

Trabajo de campo

El año pasado encontramos excavando en el exterior dos fragmentos de una tablilla estucada y pintada de amarillo, sobre la cual se había dibujado una cuadrícula en rojo para realizar un dibujo en tinta negra, de acuerdo a un canon de proporciones determinado. De ese dibujo sólo se conservaban, sobre uno de sus lados, los pies de un hombre que estaba en movimiento. Pues bien, hoy, en la cuadrícula de José Lull, han aparecido varios fragmentos más que encajan entre sí y también con los de la campaña pasada. Ha sido, sin duda, el hallazgo del día. La tablilla fue recubierta, al menos en parte, por una venda antes de aplicar el estuco. Conserva el dibujo en ambas caras. Los pies del año pasado resulta que son los de una figura del faraón en una escena de caza en los pantanos. En la otra cara de la tablilla, la que mejor conserva el dibujo, se representan dos estatuas de un faraón, como si fueran dos colosos, mirando de frente, con los brazos verticales, pegados a los costados, y los puños cerrados. El canto de la tablilla presenta en algunos lugares unos pequeños agujeros para enganchar otras tablillas y formar así un conjunto de proporciones considerables. Un fragmento que todavía no hemos podido unir al resto tiene escrito un texto en hierático. Muy probablemente la tablilla date de la dinastía XVIII, y su paralelo más próximo, que se encuentra hoy en el Museo Británico, pertenece al reinado de Tutmosis III, es decir, a la época de Djehuty.

Además, en la cuadrícula de Andrés, hemos sacado a la luz un ostracon con un texto en hierático y una carita de mujer muy bien moldeada, que formaba parte de una vasija de cerámica. El sector de Marga ha estado más tranquilo, pero al final de la mañana, en uno de los muros laterales del patio descubierto de la tumba de Djehuty, ha aparecido una especie de nicho o anexo de unos dos metros de profundidad. Su naturaleza no la sabremos hasta que lleguemos excavando a la roca madre.

Dentro de la tumba, Montse ha sido la artista que, a medida que iba limpiando los fragmentos de la tablilla, iba descubriendo la relación de unos con otros.

El hallazgo de la tablilla ha estado “calculado” y dedicado a José Miguel Serrano, que llegará hoy desde Sevilla, y que fue quien comenzó a estudiar los fragmentos de la primera campaña.

Trabajo de gabinete

Carlos y Juan han comenzado a topografiar dentro de la tumba y a preparar la instalación eléctrica que iluminará su interior para facilitar nuestro trabajo allí.

Tomás, por su parte, ha estado recorriendo la colina de Dra Abu el-Naga para entender la estructura geológica de las tumbas que tenemos entre manos y su contexto rocoso. Parece ser que, por suerte, nuestras tumbas están en el estrato más sólido del macizo, pues está compuesto fundamentalmente por formaciones de silex, mientras que arriba y abajo aparecen estratos margosos más disgregados y frágiles. Tal vez esta sea la razón no sólo de la ubicación de las tumbas de Djehuty y de Hery, sino también de que ambas estén decoradas en relieve (y no pintadas), pues esta parece ser la única zona en la que la roca podría tallarse sin fracturarse demasiado.

José Manuel ha estado ocupado copiando las improntas de los conos funerarios que hallamos ayer y hoy. Media docena pertenecen a Djehuty, y la mayoría de los propietarios de los demás aparecieron ya mencionados en los conos que encontramos el año pasado.

Parece que Marga ha encontrado una solución viable para nuestros problemas con la conexión a internet. En un ciber café cercano a los colosos de Memnon tienen una conexión buena, son simpáticos, nos hacen buen precio… A ver si se nota.

Vida cotidiana