El día de hoy ha transcurrido relativamente tranquilo. José Latova, Pito, se ha incorporado al equipo esta mañana, rebosante de vitalidad, como siempre. En el exterior, hemos aumentado un grupo en el sector 10, pues estamos ahora excavando una zona de basurero y establo moderno y a penas sale material. En el sector sobre las tumbas que supervisa Carlos lo único destacable es el hallazgo de un doble cono de Ta-her-setchat-en-ef, encargado del vino dulce del dios Amón.
Dentro de la tumba de Baki, ya tenemos a la vista gran parte del suelo original de la cámara más interna. Para nuestra sorpresa, hemos sacado a la luz la entrada a un segundo pozo funerario o a una galería subterránea de un tipo similar a la que hallamos en medio del pasillo de la tumba intermedia, -399-. La excavación de éste habrá de esperar, pues, siguiendo un orden “lógico”, excavaremos primero el pozo que descubrimos el año pasado, el que suponemos que fue el verdadero pozo funerario de Hery. Y, de hecho, eso es lo que Kamal y Salem comenzaron a hacer al final de la mañana. El derrubio que cae desde Hery lo excavará Ibrahim comenzando desde la tumba de Baki, para proceder de arriba abajo.
En la jaima grande María José y Elena dibujan cerámica sin pausa y, a partir de hoy, Alá, el hermano del rais Alí, les ayudará a recomponer las vasijas de algunos conjuntos hallados en campañas anteriores y todavía pendientes de estudio. La jaima pequeña es el lugar elegido por Curro para procesar e inventariar los materiales que van saliendo en la excavación. Al final de la mañana, hemos descendido a la cámara sepulcral de Djehuty para ajustar la estructura de hierro que instalamos por seguridad en 2009. Sayed y Yuma, además de demostrar su fortaleza física, se mueven con gran agilidad y precisión. El día se pasa volando y sin darnos cuenta nos dan las tres de la tarde. Todo marcha sobre ruedas.