16 febrero 2024

Este viernes, Nacho, Jesús y Emilio se lanzaron a subir la colina conocida como “Toth Hill”, que tiene una altura similar a el-Qurn, con un sendero precioso paralelo a un wadi donde se abrieron canteras ya en la dinastía XVIII si no antes. Se accede al sendero desde New Qurna y, al estar más apartado y atraer menos la atención de turistas intrépidos, está menos controlado y puedes subir con más libertad que al Qurn. En lo alto del monte se conservan los restos de un templo construido en adobe, en época de los primeros reyes de la dinastía XII.

Otro grupo nos fuimos al templo de Karnak, a hacer un recorrido por los monumentos de la reina Hatshepsut que quedan allí en pie. Comenzamos por el obelisco, luego la capilla que queda detrás de los Anales de Tutmosis III, para terminar en la Capilla Roja. El obelisco está tallado de una sola pieza de granito rosa y su parte superior supuestamente estuvo recubierta de electro, tarea que fue supervisada por el supervisor del Tesoro, Djehuty, nuestro Djehuty. La pequeña capilla detrás de los Anales es perfecta para explicar la damnatio memoriae que sufrió Hatshepsut, y la Capilla Roja para explica la corregencia entre la reina y su hijastro Tutmosis III.

Con el hierro que nos ha ido sobrando de los cerramientos de los pozos y puertas de tumbas, Nacho ha fabricado una barbacoa de tamaño considerable. Hoy la hemos estrenado, con un asado cuasi-argentino. Javier se acercó a una carnicería en Luxor y compró 10 kilos de carne y carbón. La parrilla se hizo esperar, acabamos comiendo a las cinco, pero mereció la pena, estaba todo buenísimo. Fatma y Maryam ya están totalmente integradas con el equipo, y la noche nos fue envolviendo a ritmos de música egipcia y española.