16 febrero 2005

Trabajo de campo

En el patio de Hery, Ibrahim ha cerrado con adobes el acceso a las cámaras que descubrimos ayer, con el fin de que nadie nos estropee el pastel para el año que viene. Mientras, en el sector sur delante de la fachada de Hery, ha salido a la luz una estructura de adobe que ha resultado ser una tumba. Tiene forma rectangular y el tamaño exacto para un ataud: 2,15 x 1,00 m. En su interior hemos encontrado varias cerámicas y un ushebti de época ramésida. Mañana continuaremos excavando este enterramiento.

Como Curro y Parra llevan los materiales al día, hemos decidido cambiar los planes y mañana seguir con tres grupos de trabajadores, para terminar de excavar del todo el sector delante de la tumba intermedia y de Hery. Además, mañana será un día clave para ver si por fin alcanzamos el techo de la cámara de Djehuty. El pozo de arriba de la colina mide ya más de seis metros de profundidad, por lo que debemos estar a tan sólo un metro del techo de Djehuty.

Carlos y Juan están ya topografiando el estado final de la excavación de este año. Pía y Ana han estado preparando las fotos de los diferentes conjuntos de adobes pintados, mientras que Ahmed daba los últimos retoques a las fisuras en las paredes del vestíbulo de Djehuty.

Trabajo de gabinete

Hoy era el último día para la mayoría de nuestros trabajadores, pues mañana nos quedaremos sólo con la mitad. La paga de hoy incluía un “bakshish” especial. Después, nos hemos despedido como ya es costumbre, con pastel, coca-cola, cantando y bailando. Fadel ha llevado la voz cantante, Mahmoud Rostom, el anciano más marchoso de esta parte del globo, estaba afónico, así que el “chiu-chiu” (disparos al aire) lo hemos tenido que hacer otros. A la fiesta se unen todos los niños del pueblo, que reciben una bolsa de chuches, lápices de colores, una pelota, una pistola de agua y cosas de esas que les vuelven locos.

Vida cotidiana