16 de febrero 2026

Hoy hemos vuelto a madrugar, para poder tomar fotografías en sombra, sin los claros-oscuros tan marcados de la plena luz del día. Aunque a veces nos pueda dar un poco de pereza, y más al final de la campaña, al llegar temprano al yacimiento, se  respira una calma y un silencio poco frecuentes, y disfrutamos de la  luz suave del amanecer. Ainara y María se han dedicado a tomar fotografías para la fotogrametría final de la trinchera de la montaña, ya que mañana será el último día de excavación en esa zona. La excavación aquí ya podemos considerarla un éxito y va a dar lugar a muchos estudios en los próximos años. En la próxima campaña, por ejemplo, las ceramólogas estudiarán en detalle los conjuntos de cerámica hallados este año, y los arqueobotánicos tienen ya un montón de restos vegetales que analizar.

Mientras tanto, Javier y Ana han estado tomando fotografías de la zona oeste del yacimiento, que incluye la planta de algunas casas habitadas en época moderna, hasta el 2006, y las tumbas de época faraónica que reutilizaron como almacén. Integrar los últimos siglos de historia y de ocupación de la necrópolis ha sido una prioridad para el proyecto en los últimos años, por lo que tratamos de llevar una documentación sistemática.

Al final de la mañana, Ana e Ibrahim han levantado la mandíbula del hipopótamo para asegurar su protección y estudio durante la próxima campaña. Hemos sido capaces de retirarla con parte del sedimento, para así poder realizar una microexcavación ya desde la jaima. Esto nos interesa especialmente porque parece haber restos de un lino finísimo adheridos a la mandíbula, lo que implicaría que fue momificado, algo inusual. Aun así, tanto el hipopótamo como los cocodrilos tendrán que esperar un año para pasar por las manos de Salima.

Hoy ha sido el último día de Miguel Ángel, y hoy ha terminado de integrar en la pared la réplica del fragmento de la tumba de Hery que Andrés Diego Espinel identificó hace ya casi un año en el Museo de Glasgow. Partiendo de un archivo digital que nos ha proporcionado el museo, hemos realizado una impresión 3D, y de ésta hemos hecho un molde del que producir una réplica en escayola. En el veinticinco aniversario del proyecto, le hemos devuelto el rostro a Hery, o al menos una copia de él.