15 de febrero 2026

Ayer por la noche vinieron a pasar unos días con nosotros María Lladó y Roberto Echeverría. María es patrocinadora del proyecto, además de muy buena amiga, y Roberto es diseñador de moda. A primera hora de la mañana, vinieron al yacimiento y les pusimos al día sobre las novedades. Por suerte no hacía mucho calor y pudimos disfrutar, tanto arriba de la colina, donde soplaba una brisa reconfortante, como en las profundidades del pozo funerario de Djehuty.

Hace unos días hemos comenzado a restaurar la gran capilla de adobe, siguiendo el principio de que lo mejor que puedes hacer con una estructura construida en adobe es recrecer los muros para que la parte superior quede cubierta y protegida del sol, del viento y del agua. El recrecimiento le da más solidez a la estructura y, por tanto, la hace menos vulnerable.

Estos días también hemos buscado algunos de los conos de Djehuty que tuvieran la impronta de su sello mejor conservada. Djehuty tenía dos sellos distintos, uno como supervisor del Tesoro y de los trabajos, y un segundo como supervisor del ganado de Amón.