12 enero 2012

Hoy hemos ya trabajado a tope. Alí organizó a primera hora los nueve equipos de excavación, y pronto el yacimiento se puso en movimiento. Angie y José Miguel controlan dos equipos cada uno en el Sector 10, y Carlos otros dos por encima de las tumbas. Dentro de la tumba de Hery, Gema supervisa un solo grupo, formado por Kamal y Salem, y han excavado la tierra y piedras que caen a través de un agujero desde la tumba de Baki hasta la cámara más interna de la tumba de Hery. Por último, el mudir lleva dos grupos en la tumba de Baki, pero antes de comenzar a excavar quedaba pendiente por revisar del año pasado varias espuertas con restos óseos quemados que hallamos aquí, cuando el interior se utilizó para quemar y calcinar restos humanos. Después de un primer estudio superficial, los dejamos apartados para que los estudie Roxie Walker el sábado.

A media mañana, después del descanso, Pía, Nieves, Nacho Forcadell y el mudir, descendieron por el pozo de la tumba de Djehuty y abrieron la cámara sepulcral. Primero, Pía se encargó de instalar sensores de humedad y temperatura (HoBo), para sustituir los que dejamos conectados la campaña pasada para que tomaran datos durante todo el año. Luego, estuvimos los cuatro discutiendo sobre la situación del techo de la cámara y la conveniencia o no de apuntalar los bloques que amenazan con caerse. El apuntalamiento conlleva serios riesgos y el éxito es incierto, por lo que hay que meditar despacio si llevar a cabo su instalación.

Los trabajos de restauración también han comenzado y, mientras Nieves retomaba la limpieza y consolidación de las paredes de la capilla de Djehuty, Pía retoca los últimos detalles del ataúd de Iqer, ubicado en la sala transversal de la tumba de Djehuty. Por otro lado, María José y Elena se reencuentran con su querida y más que abundante cerámica. La verdad es que hemos acabado el día agotados, lo que más deseábamos, da gusto.